OCT 17 – ENE 16, 2026

Desde hace diez años, Ángulo Cero ha tejido un espacio de diálogo entre arte y diseño, entre pensamiento y oficio, celebrando la diversidad de prácticas que han dado forma a su historia. El programa .PUNTOYCOMA, surge como parte de este aniversario: una serie de capítulos que reflexionan sobre el tiempo, la materia y las relaciones que sostienen la creación contemporánea. Cada exposición es una pausa que conecta pasado y futuro, tradición e innovación.

En este cuarto capítulo presentamos ENTRAMA, la primera exposición individual de Colección Estudio, estudio de diseño fundado en 2019 e integrado por Andrés Cacho, Manuel López y Daniel Martínez. Su práctica conjunta se caracteriza por una exploración profunda de los materiales, un rigor técnico sostenido y una sensibilidad que habita entre lo funcional y lo poético.

La unión de sus trayectorias da lugar a un lenguaje compartido: un diseño entendido como una red de vínculos materiales, conceptuales y sensoriales. En Entrama, esa red se manifiesta como una investigación sobre la manera en que los objetos dialogan entre sí y con el entorno que los contiene. El título alude precisamente a ese tejido invisible que sostiene lo visible: los cruces entre técnica e intuición, entre lo hecho a mano y lo industrial, entre tradición y experimentación.

Las piezas aquí reunidas se organizan en torno a tres colecciones: Molinillos, Fibra y Tamayo. Molinillos reinterpreta la forma de un utensilio tradicional mexicano, convirtiéndola en un homenaje a la artesanía y a su movimiento circular. Fibra explora la maleabilidad de la madera al vapor, generando curvas y superficies que revelan su potencial orgánico; en esta serie, la luz se incorpora como un material más, dando lugar a composiciones que invitan a la contemplación.

Tamayo, por su parte, se inspira en el brutalismo mexicano y presenta muebles de guardado en los que la textura se vuelve lenguaje: vidrio y madera se combinan en un equilibrio preciso entre lo crudo y lo refinado, entre opacidad y transparencia, invitando al tacto como forma de relación con el objeto.

A estas piezas se suman dos telares realizados por Manuel López, obras inéditas que expanden la noción del mobiliario hacia el territorio textil y completan el entramado de relaciones entre los materiales. En ellos, el artista entrelaza memoria y técnica para capturar los recuerdos de su último hogar, la Ciudad de México, y la inspiración que San Francisco ha aportado a su práctica artística. Tejidos con técnicas de tapetes, tapiz y doble tela, estos trabajos fusionan la tradición con la narrativa personal, reflejando —en palabras de su autor— “un viaje marcado por el lugar, la transición y la resiliencia”. En su dimensión más íntima, los telares funcionan como refugios: superficies donde la experiencia del desplazamiento se convierte en textura y el hilo en forma de permanencia.

En conjunto, las piezas de Colección Estudio construyen un paisaje táctil que invita a recorrer las conexiones entre materia, luz y espacio, donde cada relieve y cada unión revelan la presencia de la mano y la persistencia del proceso. ENTRAMA es, en última instancia, una reflexión sobre el diseño como pensamiento sensible. En el cruce de tres trayectorias, esta exposición celebra el tejido común que une al objeto con su origen, a la materia con el tiempo y al espectador con aquello que percibe y toca.