Una trayectoria entre el papel, la tecnología y el barro
Para María, el dibujo sirve como el marco fundamental para gran parte de su indagación. Lo ve como un vasto paisaje que ofrece numerosas posibilidades que dan forma a la trayectoria de sus proyectos. Más allá de un mero medio, el dibujo se convierte en una herramienta intuitiva que fomenta conexiones con diversas disciplinas como la arqueología, la geología, la anatomía y procesos artesanales como la cerámica y los textiles.
Su proceso creativo se despliega como un generador perpetuo, posicionando su producción artística como una narrativa continua y extendida en el tiempo en lugar de una conclusión finita. Obras recientes profundizan en temas de formación del paisaje y apropiación del territorio, explorando las complejas dinámicas entre el nomadismo y el concepto de hogar. Esta exploración se convierte en una reinterpretación de la noción de pertenencia, ya que María busca constantemente estructuras y códigos fundamentales dentro de los ámbitos del cuerpo, la escala, el paisaje y la naturaleza.
Dibujo expandido
En su evolución artística, María García Ibáñez se embarcó en 2022 en una distintiva serie titulada Ni las Líneas Ni las Palabras (Neither the Lines Nor the Words). Esta colección revela una cautivadora exploración de pinturas en gouache y acuarela, meticulosamente creadas con líquido de enmascarar. El proceso implica la aplicación deliberada y posterior eliminación de este líquido, dando lugar a formas dinámicas en forma de líneas con alto contraste. La interacción entre estas formas y los fondos oscuros y profundos crea un diálogo visual que cautiva la atención del espectador. Cabe destacar que la inclusión de efectos de degradado dentro de estas formas amplifica el contraste, añadiendo una capa adicional de complejidad a cada composición. La sutileza artística de María se exhibe no solo a través de pinturas individuales, sino que se extiende a dípticos, donde la sinergia entre las piezas emparejadas contribuye a la narrativa general de la serie.
Aprovechando su base académica y el papel fundamental del dibujo en su lenguaje artístico, la serie Ni las Líneas Ni las Palabras de María representa un capítulo crucial en su exploración de la forma y el contraste. Las composiciones vibrantes y dinámicas de esta serie sirven como testimonio de su comprensión matizada de los elementos visuales y las complejas relaciones entre ellos. Este cuerpo de trabajo se alinea perfectamente con su filosofía artística más amplia, donde cada trazo y forma se convierte en parte de un diálogo continuo y rico en narrativa entre la artista, sus materiales y el espectador. A medida que María navega a través de diversos medios y técnicas, esta serie se erige como un testimonio vibrante de su lenguaje artístico en evolución y su compromiso de superar los límites de la expresión visual.
Una trayectoria entre el papel, la tecnología y el barro
Remontándose a 2020, María se sumergió en una fascinante etapa artística con su serie titulada Tejidos (Weavings). En esta colección, empleó una técnica distintiva, comenzando con pinturas al gouache y acuarela sobre papel. Posteriormente, introdujo una capa digital al dibujar y digitalizar una textura similar a un tejido, un matrimonio único de prácticas artísticas tradicionales y modernas. La culminación de este intrincado proceso implicó la aplicación precisa de una cortadora láser a la pintura original, resultando en piezas acertadamente llamadas Tejidos por su impresionante parecido con los tejidos de tela o hilo. La serie muestra un doble enfoque, presentando tanto piezas pintadas a color como aquellas que se apoyan únicamente en las complejidades del papel cortado con láser. Esta dualidad deliberada no solo expande la paleta tonal de la colección, sino que también ofrece a los espectadores una amplia gama de experiencias perceptivas.
Dentro del alcance más amplio de la serie Tejidos, María profundiza en su exploración del dibujo, desafiando las nociones convencionales del medio. Al incorporar elementos digitales y aprovechar la precisión de una cortadora láser, transforma el lienzo bidimensional en una exploración textural y tridimensional. Las piezas resultantes, ya sean pintadas o puramente a base de papel, son testigo de la hábil navegación de María entre técnicas tradicionales y contemporáneas. Un subconjunto notable de esta serie se centra en las redes de pesca, donde la ausencia de pintura enfatiza la pura precisión y complejidad de los patrones cortados con láser. Este enfoque matizado no solo amplía los horizontes artísticos de María, sino que también sirve como testimonio de las infinitas posibilidades inherentes al ámbito del dibujo.
En Tejidos, María García Ibáñez entreteje con maestría su dominio de la pintura, el dibujo y las tecnologías digitales, creando una serie que trasciende los límites convencionales de la expresión artística. La intrincada danza entre color, textura y forma en estas piezas cortadas con láser subraya su compromiso de ir más allá en la narrativa visual. A medida que la serie se despliega, se convierte en un testimonio convincente de la idea de que el dibujo, bajo la hábil mano de María, puede manifestarse en formas que van más allá del paradigma tradicional del lápiz y el papel, enriqueciendo el tapiz de su narrativa artística.
La última exploración de María, encapsulada en la serie Aquellos Ecos, Aquellos Indicios (Those Echoes, Those Indications), se despliega en una pieza cerámica singular creada este año. En esta serie, la superficie cerámica sirve como un lienzo consciente, donde la artista supera los límites de las técnicas tradicionales de dibujo dentro del ámbito del barro. La pieza se convierte en una interacción dinámica de varios tonos de arcilla, que coexisten con pigmentos meticulosamente aplicados para componer gestos expresivos y baños de color. La yuxtaposición de texturas arenosas con esmaltes lechosos se convierte en una elección deliberada, creando un diálogo visual que acentúa la interacción de luz y sombra a través de las formas cerámicas.
Dentro de estas cerámicas, María se embarca en una estimulante exploración de lo pictórico, entrelazando las cualidades táctiles de la arcilla con la aplicación dinámica del color. La serie indaga en la acumulación de líneas, donde el cuerpo de la artista y el poder transformador del fuego moldean colaborativamente el resultado final de cada pieza. Aquellos Ecos, Aquellos Indicios se convierte en un testimonio de la continua búsqueda de María de los límites materiales, donde el medio mismo se convierte en un participante consciente en el diálogo artístico. A través de esta exploración, la serie no solo amplía las nociones tradicionales del dibujo, sino que también sirve como una cautivadora revelación de la colaboración inherente entre la artista, el material y las fuerzas elementales.
A medida que María navega a través de diversos medios y técnicas, Aquellos Ecos, Aquellos Indicios se erige como un capítulo fascinante en su narrativa artística. Este esfuerzo cerámico, al igual que sus series anteriores, se convierte en un testimonio de la maleabilidad de su lenguaje artístico, donde el dibujo trasciende las limitaciones convencionales y abraza las posibilidades inherentes de cada medio elegido. En esta serie, el lienzo cerámico se convierte en un espacio donde los ecos de creatividad y las sutiles indicaciones de intención artística reverberan, marcando otro hito significativo en la constante evolución de la exploración de la forma, la textura y la expresión de María.