Poleta Rodete: Los Huesos de la Tierra
por Andrea García Cuevas
3 de marzo del 2015
Serie "Earth Bones" por Poleta Rodete, hecha de mármol y resina.
Una pieza de joyería es parte de un relato. Es un vestigio de la historia. No es sólo un adorno, es también un objeto con memoria.
«Todos los materiales existentes en la Tierra tienen memoria», afirma la diseñadora, «las rocas, por ejemplo, son testigos de un momento que se transforman con el devenir del tiempo».
«Desde sus inicios, la joyería ha estado ligada al cuerpo; la intención del hombre siempre ha sido crear un sentido de identidad a través del cuerpo y de la joyería».
The Plastiglomerate Collection (2014) —diseñada para Ángulo Cero— logró establecer un vínculo entre las estructuras del cuerpo (los huesos) y de la Tierra (las rocas) desde una perspectiva crítica.
El paso del hombre por la Tierra ha dejado ya su huella permanente en la historia de la geología. Hace más de 10 años, en el 2004, un grupo de geólogos descubrieron en las playas de Hawái rocas que contenían polímeros en su formación.
Rodete se interesó por el polímero de dichas rocas, que fue denominado como plastiglomerato: una piedra que, de acuerdo con la Sociedad Geológica de América, se forma por la fusión de desechos plásticos con fragmentos de materiales naturales.
The Plastiglomerate Collection es una serie que emula las características estéticas del plastiglomerato, a partir de la mezcla de rocas calizas, mármol, granito, resina epóxica y residuos plásticos.
Una pieza de joyería es parte de un relato. Es un vestigio de la historia. No es sólo un adorno, es también un objeto con memoria. Cuando se conoce el trabajo de Poleta Rodete se pueden advertir estas sentencias. Observa las piedras, son anillos, collares, broches o aretes. ¿Acaso no recuerdan a las joyas antiquísimas, aquellas piezas de arqueología que dan cuenta de nuestro trayecto por el espacio y el tiempo?
 
«Todos los materiales existentes en la Tierra tienen memoria», afirma la diseñadora, «las rocas, por ejemplo, son testigos de un momento que se transforman con el devenir del tiempo». Y sí, sus diseños evocan. En un momento del proceso, consiguió dar voluntad a los materiales. Rodete no parece manipular el granito, la arcilla, el mármol o la roca; sus formas, por el contrario, emergen para expresar su propia historia.
 
No se tratan de engranajes artificiales. Las piezas son resultado de un proceso de descubrimiento y respeto por la naturaleza. Cuando comienza a trabajar con un material, lo deja hablar, le permite expresar su esencia. Cuenta que necesita leer el material para entender sus cualidades físicas, «una vez que logro entender su código, me es más fácil trabajar las formas»
 
Además de investigar el origen de los materiales, a Poleta Rodete le interesa comunicarlo a través del diseño. Para ella, la joyería no se define por su relación con la moda, la función o la estética, sino por valores asociados con la comunicación y la reflexión personal. Así, aunque consciente de los lenguajes de la moda en el presente, su trabajo no es caduco ni persigue tendencias.
 
Su interés por los orígenes y la experimentación con el mármol o el granito fue detonado por un proceso gradual. Rodete estudió diseño textil y moda en CENTRO; sin embargo, fue con el lapidario Don Juan —su maestro y amigo— con quien aprendió a reconocer la naturaleza de los materiales y las virtudes que pueden ofrecer cuando se les conoce. En la joyería encontró el medio para alcanzar lo que el textil no le permitió: estudiar el lenguaje corporal. «Desde sus inicios, la joyería ha estado ligada al cuerpo; la intención del hombre siempre ha sido crear un sentido de identidad a través del cuerpo y de la joyería».
 
Alejadas de la noción convencional de la joyería como un simple accesorio, las joyas de Poleta Rodete son tanto extensiones como reflejos del cuerpo. En su más reciente colección The Plastiglomerate Collection (2014) —diseñada para Ángulo Cero— logró establecer un vínculo entre las estructuras del cuerpo (los huesos) y de la Tierra (las rocas) desde una perspectiva crítica.
 
El paso del hombre por la Tierra ha dejado ya su huella permanente en la historia de la geología. Hace más de 1o años, en el 2004, un grupo de geólogos descubrieron en las playas de Hawái rocas que contenían polímeros en su formación. Si bien en un principio se consideró un hecho aislado, después de años de estudio e investigación se le determinó como un efecto de la época geológica actual. Es decir, del resultado del enorme impacto del hombre sobre la naturaleza.
 
Rodete se interesó por el polímero de dichas rocas, que fue denominado como plastiglomerato: una piedra que, de acuerdo con la Sociedad Geológica de América, se forma por la fusión de desechos plásticos con fragmentos de materiales naturales. Para la diseñadora, éste es sólo un ejemplo de la «capacidad que tiene el hombre para transformar la naturaleza en toda su extensión. El hombre ha logrado cambiar los huesos de la naturaleza».
 

The Plastiglomerate Collection es una serie que emula las características estéticas del plastiglomerato, a partir de la mezcla de rocas calizas, mármol, granito, resina epóxica y residuos plásticos. El resultado, de acuerdo con Poleta Rodete, «una desarticulación del cuerpo humano».