Sumie García Hirata: Narrativa en movimiento
por Andrea García Cuevas
10 de agosto del 2015
"Memory is a place", impresión digital sobre papel algodón, 2015.
"You should not be here l", impresión digital sobre papel algodón, 2015.
"You should not be here lll", impresión digital sobre papel algodón, 2015.
"Memory Corruption II", impresión digital cromogénea intervenida con hilo, 2014.
"Memoria I". impresión sobre papel algodón, 2014.
En su artículo “El cine es la epifanía de la imagen en movimiento” (2013), el teórico español Román Gubern explica el porqué del séptimo arte como principal proyección del movimiento. Un aspecto clave: su relación con la pintura y la literatura, dos artes estáticas hasta que en ellas confluye la narrativa. Si bien la imagen en pantalla es asociada por excelencia con el movimiento, éste también se sugiere con el tiempo narrativo y conceptual. Tal como sucede en la obra de Sumie García Hírata.
 
Si en las cuevas del paleolítico la sucesión en el tiempo de una escena se sugería con la repetición plástica de un elemento, en el trabajo de la artista mexicana se da a través de tres aspectos clave que van más allá de la representación animada: el medio, la narrativa y la memoria. Aunque García Hírata estudió Bellas Artes con enfoque en dirección de cine, ha explorado diferentes medios que le aportan mayor diversidad a su lenguaje artístico. El video, la fotografía, los gifs e incluso la instalación, son los principales soportes que le han permitido jugar con el desplazamiento espacio-temporal.
 
“Cada uno de los medios que utilizo me permite manipular la percepción del tiempo a su manera. Una de las temáticas principales de mi trabajo es la forma en la que el tiempo y la memoria pueden manipular nuestra percepción de la vida y formar nuestra identidad. Cada medio fragmenta el tiempo a su propia manera: el video lo junta y forma una narrativa, la fotografía lo congela, y el gif lo convierte en un pequeño loop interminable. Las instalaciones, en cambio, se vuelven un medio muy inmersivo donde el tiempo y el espacio se comprimen o suspenden.”
 
Es precisamente su formación en el cine lo que la ha llevado acercarse a la narrativa, un aspecto fundamental en cada uno de sus proyectos. Y las posibilidades de los diversos medios que utiliza le permiten explotarla: “Me gusta pensar que mi práctica artística es dinámica. Siempre estoy mezclando mi trabajo en documental y cine con los conceptos que incorporo en la fotografía, el gif, el video, y viceversa.” Memory Corruption (2014) es una serie de impresiones intervenidas con cortes e hilo para simular los glitches digitales de archivos corrompidos. Las sutiles fragmentaciones de las imágenes —que parecen trascender el encuadre convencional de la fotografía— convierten a la pieza en el fragmento de un suceso con un antes y un después. Existe, asimismo, una superposición de un tiempo y un espacio que a la vista del espectador se presenta como una narración no completa.
 
De acuerdo con la artista, la narrativa en esta serie como en la mayoría de su obra es un gesto sugestivo y sutil: “Es únicamente el comienzo o una historia vislumbrada, no está dibujada por completo. Busco evocar un sentimiento de misterio en el que los elementos narrativos no están definidos pero sí se pueden intuir.” De esta manera, la composición visual sugiere una sucesión que, al mismo tiempo, es reforzada con la lectura de quien mira.
 
En esta misma serie la narración también se refleja en el concepto de la memoria, que por definición es una exposición de hechos del pasado, ejecutada desde el presente. Una relación más como la imagen el movimiento que trasciende los márgenes del cuadro o la pantalla. Así es como en Memory Corruption I, II y III hay una desintegración y deconstrucción de la memoria. “La memoria nunca es algo sólido. Cada vez que recordamos un momento, aparece como la última vez que lo pensamos. Nunca recordamos el momento original. Los colores y las dimensiones cambian, las palabras se distorsionan. Tratar de congelar un momento o memoria es apuntar a lo efímero y la posible falsedad de ese momento.”
 
En este juego se desenvuelve un aspecto íntimo que convierte a la imagen en una familiar. Se desarrolla una correspondencia que favorece la construcción de sentido y con ello la representación en la obra. Es una intención que Sumie García Hírata refleja en su proceso: “Busco tener una práctica rigurosa en el sentido de repetir y practicar mucho lo que hago para poder acercarme poco a poco a un ideal estético y conceptual que quiero alcanzar. Aunque ese ideal cambie y evolucione, siempre hay algo inalcanzable que perfeccionar.”