Leer Arte: Back Bone Books
por Andrea García Cuevas
1 de octubre del 2015
“El libro es una secuencia de espacios […] Cada uno de estos espacios es percibido en un momento diferente – un libro es también una secuencia de momentos” - Ulises Carrión
"Diccionario Enciclopédico de la lengua Española", Emiliana Larraguibel y Claudia de la Torre, 2015.
"The Moulting Season", Claudia de la Torre, 2012.
Después de tres años de experimentar con las posibilidades editoriales, en 2011 la artista decidió fundar la editorial independiente Back Bone Books.
"O.T.", Michael Bock y Claudia de la Torre, 2013
Point Break, Maxime Gambus y Claudia de la Torre, 2014.
El resultado: piezas artísticas que crean diferentes niveles de significación.
El acto de leer una obra de arte probablemente no se ejerce de forma más evidente o contundente que cuando es llevada al soporte más obvio de la lectura: el libro. Pero, en el caso de los libros de artista, el lomo, las tapas, y las hojas son más que los elementos de un soporte. Así como el lienzo para la pintura o la arquitectura para la instalación, el libro se convierte en un espacio que a través de la imagen o la palabra se construye y ocupa por medio de la significación.
 
Al menos así lo entendía el escritor y casi-artista Ulises Carrión, cuando de acercarse a la materialidad y a la idea del libro como objeto se trataba: “El libro es una secuencia de espacios […] Cada uno de estos espacios es percibido en un momento diferente – un libro es también una secuencia de momentos”. Estos principios se pueden ver en algunos de los ejercicios de Claudia de la Torre (México DF, 1986), donde el papel actúa como escenario de narrativas principalmente visuales. En sus libros no sólo se vierten procesos artísticos, también existe un interés por establecer diferentes dinámicas de lectura.
 
En Diccionario Enciclopédico de la Lengua Española (2015), realizado en colaboración con la artista española Emiliana Larraguibel, se altera el sentido convencional de un diccionario clásico para establecer una correspondencia entre el significado de una palabra y su representación visual. No se trata de un diccionario ilustrado —en el que la imagen sólo cumple una función documental—, sino de un ejercicio de transcripción donde el texto se convierte en imagen para, así, detonar una lectura que trasciende los límites del lenguaje escrito. Los dibujos, por su parte, rompen con la monotonía de la sucesión de letras para generar una composición que impide una lectura lineal —tan común en los textos tradicionales.
 
En este sentido, la libre estructura del texto reafirma el carácter artístico del libro al tiempo que enfatiza su naturaleza más plástica que literaria. Y aunque la experimentación del soporte también se sustenta en lo material, la disposición de los lenguajes escrito y visual sobre el medio interviene en el comportamiento de la mirada: si, como afirmaba Carrión, el lenguaje escrito ocupa el espacio y la lectura, el tiempo, el libro como arte trastoca la experiencia espacio-temporal que se establece con el objeto.
 
Las piezas de Back Bone Books deambulan en este territorio. Para De la Torre, lo interesante es “cuestionar la forma del libro, lo que es el objeto y cómo se puede generar algo nuevo a partir de este soporte”.[1] Así, en los libros de artista, las imágenes también pueden aportar una secuencia de signos diferente a las del texto; tal como puede verse en las piezas The Moulting Season (2012), donde una colección de fotografías —dispuestas a manera de collages con objetos encontrados— narran una historia en diferentes momentos, o Look at Me (2013), en la que una serie de retratos tomados en diferentes contextos y épocas se encuentran para provocar un diálogo imaginativo que sólo es posible dentro de los márgenes del espacio del libro-objeto.
 
Después de tres años de experimentar con las posibilidades editoriales, en 2011 la artista decidió fundar la editorial independiente Back Bone Books para jugar con la forma y concepto de los libros. A través de este proyecto no sólo lleva las convenciones del texto y la imagen a sus límites, sino también explora otras formas de circulación de los objetos artísticos: “Me parece que el libro es información organizada y lo considero un medio visual en el que la narrativa está dada por decisiones particulares, sin embargo, este medio puede salir de los formatos tradicionales de exposición. Un libro se puede extraer del museo o de la galería y se puede leer de distintas maneras, depende de dónde lo encontremos. Eso es lo que me interesa”.[2]
 
Otras formas de intervenir el formato más tradicional de las publicaciones se pueden observar en O.T. (2013), donde una serie de reproducciones de los collages del artista Michael Block se despliegan en diferentes direcciones para rebasar límites del área rectangular y extender las dimensiones de la imagen hacia otros puntos del espacio; o en Point Break (2014), donde se invita al lector a arrancar las hojas de color azul hasta crear una contextura que recuerda el romper de la olas a la orilla del mar.
 
En la producción de los libros publicados bajo el sello de Back Bone Books, De la Torre realiza colaboraciones con diferentes artistas, como Maxime Gambus, Michael Block, Loïc Blairon, Kyel Lincoln y Jörg Sobott, entre otros. El resultado: piezas artísticas que crean diferentes niveles de significación.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

[1] Entrevista realizada por Tamara Ibarra: http://www.claudiadelatorre.com/files/entrevistabbblaotral.pdf
[2] Ibídem