Karla Sotres: Entre lo Ordinario y lo Extraordinario
por Andrea García Cuevas
24 de abril del 2015
"Existen diferentes y muy variados procesos de formación de piezas, desde los primitivos - como el pinchado o el cordoncillo- hasta los más complejos y tecnológicos - como la impresión en 3D. En medio de estos extremos, están las técnicas de vaciado, de placa y de torno, que es una técnica ancestral realizada desde hace varios siglos en Asia y África"
"La industria sustituyó en gran parte a los oficios, mientras que el arte (como resistencia) se volvió subversivo. El diseño fue la respuesta «políticamente correcta» frente a la necesidad de racionalizar y humanizar los objetos industriales."
"El ceramista se especializa en un material, que manipula artesanalmente pero con una base científica. No obstante, sus recursos y herramientas de trabajo pueden ser similares a los de un diseñador de producto."
"El diseñador ceramista es aquel que, con las herramientas de la disciplina del diseño lleva a cabo una actividad “artesanal”. "
"Me fascina la idea de poder extrudir la cerámica con la impresión en 3D, y al mismo tiempo, tener la capacidad técnica de hacer vasijas en un torno manual."
"El problema no es la tecnología, sino la capacidad que tenemos de dialogar con ella, saber si corresponde o no a los valores intrínsecos de cada contexto."
"Para caminar por la vida del autor único se requiere de tenacidad y genialidad increíbles, pero me parece solitario y, sinceramente no debe ser nada fácil. A mí me interesa más el trabajo en comunidad."
" El dibujo siempre me ha acompañada en mis procesos creativos. Con el torno he aprendido a dibujar en el aire, pero nunca he sustituido el dibujo en torno por el dibujo en 2D."
"Para mi dibujar con lápiz o estilógrafo, es la extensión neta de mis ideas, mi herramienta más práctica y confiable. El color, por su parte, otorga identidad, continuidad, relación y sentido a mis objetos."
"Me gusta mucho dejar pistas del proceso constructivo en las piezas, no sólo como recurso informativo sino también y, sobre todo, como un lenguaje estético."
"Hoy lo ordinario es hacer piezas de vaciado y lo extraordinario hacer piezas a mano."
"En el caso de Ángulo Cero, viajé a México y durante 40 días me dediqué solamente a la línea extraordinaria."
Para  Karla Sotres, el diseño debe responder o, quizás, hablar de su contexto. En su trabajo, las cualidades estéticas y funcionales de los objetos son resultados de un riguroso proceso de observación para detectar los colores, las formas, la cultura, la cosmovisión, etc., del territorio circundante. En esta entrevista, la diseñadora nacida en México en 1984, y radicada en Rieti (Italia) desde 2013, comparte los motores creativos de su trabajo y su concepción sobre lo ordinario y lo extraordinario. 
 
¿Qué valores encuentras en la cerámica que te hace preferirla frente a otros materiales?
La cerámica es, sin duda, el material más terrestre del planeta. Existen valores que se comparten entre diferentes materiales, pero el conjunto y las relaciones entre los siguientes son los que convierten a la cerámica en un material dócil, generoso y de una naturaleza desbordante:
 
1. Naturaleza. A diferencia de otros materiales, la cerámica pasa por muchos estados de manipulación para llegar a un resultado “cristalizado”. En este camino interactúa y es afectada por condiciones naturales que difícilmente pueden ser controladas al cien por ciento. Por lo tanto, es hipersensible y vulnerable a su entorno climatológico: no es lo mismo trabajar la cerámica en la región de la huasteca que en el Distrito Federal, o hacer cerámica en invierno o en verano. La humedad condiciona el tiempo de transformación de la materia.  Y más aún el fuego, existen quemas de hasta 6 meses, con el equivalente en tiempo para el secado. En este caso, no se puede manipular los procesos de secado o cocción, ya que se tratan de cambios de estado y ciclos de energía.
 
2. Itinerante. Tanto en su forma —física— como en su composición —química. En su estado seco (sin ser manipulado por el hombre) es polvo compactado; en su estado húmedo es plástica como la plastilina. En seco, cuando ya ha sido manipulada por el hombre, es frágil y hasta este punto pude volver a convertirse en polvo. En su estado pre-cocido (sancocho) es porosa y liviana; en su estado de cocción (madura) es densa y vitrificada. En la interacción con el calor y el oxígeno cambia de color, mientras que con otros óxidos y minerales (esmaltes) se viste de color.
 
3. Diversidad. Hay una gran variedad de tipos de cerámica, clasificados por su origen (composición química) y por su transformación (tipo de quema). Cada uno es único y, de acuerdo a los procesos de quema, son sus matices de color, densidad y textura. 
 
4. Dócil. Existen diferentes y muy variados procesos de formación de piezas, dese los primitivos —como el pinchado o cordoncillo— hasta los más complejos y tecnológicos —como la impresión en 3D. En medio de estos extremos, están las técnicas de vaciado, de placa y de torno, que es una técnica ancestral realizada desde hace varios siglos en Asia (China y Corea) y África.
 
Parece haber una diferencia importante entre los diseñadores industriales y los ceramistas: el trabajo en serie y la mano de obra humana. Como diseñadora industrial, ¿cómo concibes esta relación o distinción entre lo industrial y lo artesanal?
El diseño fue una respuesta «moderna» al problema de «humanización» de la industria; es evidente que el diseño tiene como origen las artes y los oficios (artesanías). La artesanía es una expresión humana que ha existido desde siempre, y su valor más notable es la doble función (práctica-mítica) que desarrolla en la sociedad humana (razón por la que ha perdurado). El artesano dota de metáforas a las funciones prácticas de cada objeto[1] como respuesta complementaria a su cosmogonía. Por otro lado, el arte es el dominio de una técnica artesanal; en ocasiones, el artista otorga más peso a las funciones estéticas o míticas que a aquellas que son prácticas. Y es válido.
 
Durante el siglo pasado, los conceptos de arte y artesanía se aislaron. Incluso, en algunas parte del mundo, la artesanía se exterminó e implantó un nuevo modelo: la producción industrial. Así, la industria sustituyó en gran parte a los oficios, mientras que el arte (como resistencia) se volvió subversivo. El diseño fue la respuesta «políticamente correcta» frente a la necesidad de racionalizar y humanizar los objetos industriales. Y en la actualidad la humanización es vital, conceptos como arte, artesanía, industria y diseño se complejizan, se integran, conviven. Lo que los hace diferentes es la prioridad en los valores que cada sociedad les atribuye.
 
Los ceramistas somos artesanos como orígen, pero los diseñadores también ¿Existen diferencias entre los ceramistas y los diseñadores? Sí, el ceramista se especializa en un material, que manipula artesanalmente pero con una base científica. No obstante, sus recursos y herramientas de trabajo pueden ser similares a los de un diseñador de producto. El diseñador de producto, por su parte, interactúa con diferentes tipos de clientes, materiales y realidades productivas. Sus diseños responden a una pregunta específica (brief), sus tiempos y herramientas son particulares a lo que su profesión le exige.
 
El diseñador ceramista es aquel que, con las herramientas de la disciplina del diseño lleva a cabo una actividad “artesanal”. Mi trabajo se posiciona ahí. Mi formación como diseñadora industrial ha sido muy útil en esta nueva formación como ceramista. No hay tabúes, no me espanta hacer las cosas con mis manos, pero tampoco producirlas en una industria. Puedo hacer 1 pieza única y, si funciona y es necesario, podemos hacer 1000 con moldes (consciente de que las características y valores de la piezas serán diferentes). Me fascina la idea de poder extrudir la cerámica con la impresión en 3D y, al mismo tiempo, tener la capacidad técnica de hacer vasijas en un torno manual.  Hay una relación entre la artesanía y la industria creativa, entre la alta tecnología y la de orígen. No existe una sin la otra.
 
Te interesa la mediana tecnología o que es original a su territorio o a la cultura. En una época definida por la globalización, ¿cómo comprendes el uso de la tecnología en tú práctica? Y ¿cuál es, desde tu perspectiva, la tecnología relacionada a su territorio?
Me interesan todas las tecnologías, aunque mi trabajo se concentra y aplica la mediana tecnología porque es lo que puedo alcanzar (como recursos actuales). Antes de ejecutar una práctica en un ambiente cultural, social, económico o ambiental, hay que observar qué se hace, cómo se hace y por qué se hacen las cosas de ese modo. En el caso específico de la cerámica, la tecnología se ha quedado generalmente en el nivel ancestral. Pero el problema no es la tecnología, sino la capacidad que tenemos de dialogar con ella, saber si corresponde o no a los valores intrínsecos de cada contexto, si es digna, si respecta la cosmovisión de los pueblos, si es sustentable —aún con el paso del tiempo—, si el territorio cuenta con los recursos humano, económico y energético que podrían sostenerla.
 
Por otro lado, la tecnología relacionada con su territorio es aquella que lo nutre, que lo enriquece. Los pueblos deben verse reflejados sus tecnologías, conocerla y abrazarla. De otra manera, es estéril, ajena y enajena a la sociedad. Generalmente, en el caso de la cerámica, la tecnología originaria es la que logra este grado de simbiosis, que persiste en el tiempo y que ha hecho evolucionar el oficio. 
 
En relación a la tecnología, que en los últimos años ha puesto en crisis la noción de autor (con la  impresión en 3D, por ejemplo), ¿qué opinión te merece la autoría?, sobre todo desde tu práctica que está en mayor contacto con el trabajo humano
Es una temática sobre la cual debo reflexionar más. Algunos de los mejores diseños del siglo pasado, por ejemplo, son anónimos (los más simples y prácticos) mientras que los más complejos son generalmente desarrollados en grupo . Para caminar por la vida del autor único se requiere de tenacidad y genialidad increíbles, pero me parece solitario y, sinceramente no debe ser nada fácil. A mí me interesa más el trabajo en comunidad.
 
¿Cómo es tu proceso de trabajo?
Trabajo la cerámica desde 2011. Y mi acercamiento comenzó por la necesidad de especializarme en algún material. Soy muy intuitiva, por lo que entendí que la cerámica me acompañaría toda la vida. Mi proceso está guiado por 9 elementos:
 
—Objetos inútiles. Mis primeros proyectos fueron una forma de liberarme de mi profesión. Al principio, negué todos mis procesos y métodos racionales de diseñadora industrial para comenzar a trabajar la cerámica por intuición, por placer. Mis primeros proyectos (Balanus y Los Objetos Inútiles) son una exploración puramente estética, material y ornamental. Una pregunta era constante: ¿cuál es tu concepto? Mi respuesta: son objetos. Cuando no entendemos para qué sirven las cosas, esperamos que exista un mito detrás de ellas. Cuando hice objetos utilitarios, fueron un éxito, no tenía que explicar nada a nadie. Entonces, me reconcilié con mi profesión. 
 
—Dibujo y color. El dibujo siempre me ha acompañada en mis procesos creativos. Con el torno he aprendido a dibujar en el aire, pero nunca he
sustituido el dibujo en torno por el dibujo en 2D. Para mi dibujar con lápiz o estilógrafo, es la extensión neta de mis ideas, mi herramienta más práctica y confiable. El color, por su parte, otorga identidad, continuidad, relación y sentido a mis objetos.
 
—Objetos/ Sistemas. Al lado de Héctor Galván comprendí que un objeto en sí mismo no tiene el mismo valor que puede tener en uso, en un contexto, en una sociedad. Así, comencé a entender los objetos como parte de sistemas, como medios para generar relaciones y estados de ánimo.
 
—Procesos. Otro elemento fundamental durante el proceso creativo es la técnica constructiva. Me gusta mucho dejar pistas del proceso constructivo en las piezas, no sólo como recurso informativo sino también y, sobre todo, como un lenguaje estético.
 
—Observar. El contexto que, en cierta medida, defina a una colección y un objeto, lo observo, lo escucho. Me gusta preguntar y observar a la gente: qué come, cómo lo hace, en qué sirve sus alimentos, cómo pone su mesa, cómo se sirve la comida, en dónde lava sus platos, en donde guarda la vajilla. Son esas interfaces ordinarias las que dan sentido y distinción a cada colección que realizo.
 
—Repetición. Después de tres años de exploración, tengo 4 familias definidas, con características estéticas, míticas y prácticas específicas: progreso, gracil, primaria y arquetípica. Generalmente repito varias veces la misma forma o la misma familia, y durante el proceso van cambiando algunas proporciones, materiales y colores. Me encanta pulir el objeto hasta obtener resultados más completos.
 
—Método y disciplina. Es importante encontrar el justo equilibrio entre el deber y el placer, creo que eso es lo más difícil: comprender el límite entre tu libertad y la necesidad de vivir de este oficio. Con Ángulo Cero, por ejemplo, encontré un excelente compromiso.
 
—Evaluación. Una vez que las piezas salen del horno, observo los resultados, clasifico (entre ordinaria y extraordinaria), mido, establezco precios, etiqueto y hago inventario. No sé si es evidente, pero mi proceso creativo es muy lento y siempre en proceso.
 
—Materiales. Actualmente sólo trabajo con seis esmaltes neutros porque es muy difícil empezar con una gama amplia. En cambio, estoy explorando con más de ocho cuerpos cerámicos (stoneware marrón, negro y blanco, terracotas y porcelanas), que es una experiencia totalmente nueva para mí. Trabajar con ellos me está develando nuevos secretos del mundo de la cerámica.
 
Tu trabajo se compone de dos líneas: ordinaria y extraordinaria. ¿Qué proyectan ambas denominaciones?
Catalogar es muy complejo, y aún sigo trabajando en definir mejor las líneas. Ambas son funcionales, pueden estar dentro del hogar o en espacios de encuentro; pueden estar hechas con técnicas artesanales o industriales. Hoy lo ordinario es hacer piezas de vaciado y lo extraordinario hacer piezas a mano. Mañana, lo extraordinario será hacer piezas en 3D.  Agrandes rasgos, existen algunas diferencias y similitudes entre ambas líneas:
 
—Ordinaria. Nace principalmente para cubrir objetivos funcionales prácticos. No es necesariamente realizada por mí, también involucra a otras personas u otro taller. Un modelo ordinario se puede resignificar y convertirse en extraordinario y viceversa: uno extraordinario puede repetirse hasta ser controlado y convertirse en un ordinario. La línea ordinaria no se integra, necesariamente, por piezas únicas. Y me gustaría que perdiera la noción de autoría individual.
 
—Extraordinaria. Otorga mayor peso a los valores funcionales, míticos. Es excelsa en sus calidades técnica y, principalmente, estética. Puede implicar una comisión especial: en el caso de Ángulo Cero, viajé a México y durante 40 días me dediqué solamente a la línea extraordinaria. Ésta también puede repetir la forma de una producto de la línea ordinaria, pero en un material particular. Extraordinaria son piezas únicas y tiene autoría.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

[1] Fernando Martín Juez. Contribuciones para una antropología del diseño. Editorial Gedisa Mexicana, S.A. Barcelona, España, 2002.