NEW EVERYDAY es el precepto que utilizamos para enmarcar el contexto en que nos encontramos actualmente como galería. Una celebración de 10 años de existir como plataforma para la convergencia entre el arte y el diseño. Un espacio para compartir la urgencia creativa como herramienta de expresión y de supervivencia en partes iguales. PUNTOYCOMA, también representa una respuesta personal e íntima de la fundadora, Montserrat Castañón, que ha transitado de ser directora creativa, curadora y gestora a convertirse también en maestra. Su experiencia en el aula ha sido profundamente transformadora y la ha llevado a pensar cómo quiere dejar huella en quienes están por vivir un mundo muy distinto al que se enfrentó al comenzar.
Es en esto último donde se subraya NEW EVERYDAY, un concepto acuñado por el artista soviético Vladimir
Tatlin, cuyo "nuevo cotidiano" (новый быт) planteaba la integración radical de la estética, la funcionalidad y la ideología en la vida diaria y la función del arte como agente de cambio social. Tatlin también fue maestro.
Para él, como para tantos otros en su generación, la enseñanza era parte integral de la práctica artística.
Educar era una manera de proyectar el futuro.
Entendía que el arte debía intervenir activamente en la construcción de la vida cotidiana. Su investigación de la forma, el volumen, los materiales y los procesos productivos rompía con el formalismo y proponía un arte útil, transformador. Fue uno de los primeros en promover una integración radical entre estética y función.En esta exposición presentamos una selección de artistas y diseñadores que, desde sus contextos particulares, enfrentan la incertidumbre del presente con sensibilidad, profundidad y pensamiento crítico.En un mundo impredecible, donde las fronteras entre disciplinas se difuminan, el tiempo-nuestro recurso más escaso—se vuelve el mayor lujo.
La diseñadora Ania Wolowska, de origen polaco y establecida en Bacalar, mantiene una relación profundamente consciente con los materiales.Su trabajo honra no sólo las propiedades físicas de las maderas tropicales, sino también su origen, su historia y su temporalidad. Desde una práctica sensible y rigurosa, crea piezas que celebran la permanencia y la lentitud. Su aproximación a la madera se basa en el respeto, la escucha y el cuidado: una práctica que resiste la velocidad del consumo y abraza lo esencial.
Tania Zaldívar, diseñadora gráfica, tipógrafa y artista, desarrolla su práctica desde una mirada experimental.
Trabaja procesos iterativos que cruzan lo artesanal con la tecnología. Sus obras exploran los alcances de los procesos que diseña. Por otro lado, Luisa Restrepo, diseñadora y artista, se enfoca en la investigación de materiales y procesos, en especial con el vidrio y en procesos de diseño que generan objetos con una narrativa propia. Su trabajo se mueve entre el diseño de producto y el arte, destacando por su dominio técnico y una estética precisa que nace de procesos simples pero bien pensados. Ambas creadoras trabajan de manera independiente, pero comparten una sensibilidad por el proceso como lenguaje.
Yanira López (YaLo) es una artista multidisciplinaria cubana cuya crianza en el Caribe y su experiencia como refugiada política nutren su interés por la identidad y la memoria. Su obra profundiza en el impacto de los sistemas de poder y la gentrificación sobre la memoria colectiva de las ciudades que habitamos.
Los estudiantes del Tecnológico de Monterrey Campus Estado de México -Astridd Huerta, Hellen Castillo, Ximena Irazaba, Emiliano Sánchez, Lucía Hernández, Stephany Pacheco y MayalenRamírez— participan en esta muestra con el proyecto "Tiempo de Calidad", una serie de piezas de mobiliario cuidadosamente diseñadas para poner en valor el tiempo y la atención dedicadas a cada etapa de su creación. A través del diseño, estas piezas evocan la riqueza cultura de México, integrando elementos tradicionales y contemporaneos que reflejan nuestra identidad son propuestas que trascienden la funcionalidad para convertirse en manifestaciones culturales.
Como curadora y docente, Montserrat Castañón concibe NEW EVERYDAY como un manifiesto para repensar el arte y el diseño como vehículos de resistencia y conexión en un mundo cambiante. Propone una muestra que invita a que cada espectador se sumerja en un nuevo cotidiano, dialogue con las obras, los procesos y las ideas que aquí convergen, y continúe construyendo colectivamente futuros posibles.